Que hermoso saber que sigues aquí, hermoso saber que muchas cosas han cambiado pero que nosotros seguimos siendo los mismos con el pasar de los años; que hermoso saber que me quieres; que hermoso es ser parte de tu historia, de lo que les contarás a tus nietos, de lo que fui, soy y seré para ti; que hermoso que me repitas las notas mentales que haces para no olvidar detalles de mí; hermoso que recuerdes momentos insignificantes que fueron algo para los dos; que hermoso es ser objeto de tu deseo; que hermoso que aunque me aleje sigues vigilándome de lejos; que hermosa la manera en que me miras; hermosa la manera en que me acaricias; hermoso todo el tiempo que hemos pasado juntos… Que hermoso eres tú…
Perdón por enamorarme de ti, perdón por tener tantas ganas de verte, perdón por contestarte rápido los mensajes, perdón por hacerte el amor de mi vida, perdón por amarte como si fueses la única persona en el mundo, perdón por seguir deseando estar a tu lado, perdón por extrañarte tanto, perdón por hacerte berrinches, perdón por pensar en ti antes de dormir, perdón por querer hacerte la persona mas feliz del mundo, perdón por quererte a mi lado, perdón por tener ojos solo para ti, perdón por despertarme pensando en ti, NETA PERDÓN.
Ayer un amigo me dijo:
Yo no creía en el amor, es más, no creía en esas mamadas de que el amor puede mover cosas, lo comprobé cuándo ella se iba de sí y yo con mi voz diciéndole que la amo hice que regresara; ahora sé que me ama, porque en ningún momento dejó de decírmelo mientras casi la pierdo, un cariño como ese no se debe desperdiciar…
Me provocó esa clase de sentimiento de saber exactamente de lo que hablaba, porque yo, soy la clase de persona que ama como ella, que a pesar de todo y todos sigo amando para no perderme… Quisiera que algo así pasara para que por fin tuviera valor este sentimiento.
Es algo absurdo hablar de amor cuando eres la clase de chica a la que le importa un carajo lo que los demás sienten, cuándo eres de la clase de chica egoísta y el mundo gira en torno a ti, cuándo eres de la clase de chica que prefiere la computadora a una relación de verdad… Pues verán, yo soy esa chica, y un día descubrí que mi corazón se movía, se exitaba y se partía, la última parte no fue tan buena, ahí comprendí que amar si duele, y duele físicamente en el pecho, duele como la abertura que le hacen a tu corazón, te falta la respiración y las lagrimas son inevitables, creo que por eso era más feliz antes, “amores” iban, “amores” venían y tan tan se acabó, gracias por participar y adiós.
También era de la clase de chica a la que le daban todo y se aburría, me gustaba la mala vida y el hueso duro de roer, ahora comprendo que estar del otro lado no está padre, pasa exactamente lo mismo, un amigo me dijo –Pídeme consejos –Dime ¿Cómo hago para que me ame? –Fácil, debe sentir que te pierde para valorarte… En ese momento recordé lo que yo hacía, y sí, es toda la verdad, sólo que cuándo amas, hacerte la difícil no está en tus opciones, porque te duele más a ti.
¿Cuánto más? Me lo pregunto todos los días, ¿hasta dónde es capaz de estirarse el corazón cuando lo jalan, lo pisan trapean el suelo con el? ¿Hasta dónde es el límite? Mañana será otro día y me lo preguntaré de nuevo, y al siguiente, y al siguiente y así sucesivamente hasta estar lo suficientemente rota para decir hasta aquí…
Ayer un amigo me dijo que sintió la fuerza del amor, le sonreí y le dije, yo sé como se siente…
Hoy cómo todos los días tomé el metrobus para ir a mi trabajo, todas las personas que hacemos esto a diario sabemos que los primeros dos lugares de cada sección de asientos están destinados para discapacitados, ancianos, mujeres embarazadas o con bebé en brazos y los que no lo saben, no hay de qué preocuparse, hay un letrero que indica la prioridad para estos asientos.
Cómo voy de Sur a Norte, generalmente pasa un metrobús vacío, yo en lo personal prefiero sentarme en la parte de atrás de la sección de mujeres para no pararme luego luego al tener que ceder el asiento en cuánto suba alguien que si lo necesita. Aún diciéndoles esto, casi siempre me toca ceder mi lugar. Por ejemplo hoy, subió una anciana con un paquete de no sé qué amarrado en la espalda, al ver que no había lugar y que nadie pensaba pararse se colocó en la parte dónde van las sillas de ruedas. Cuando la vi, me levanté casi por inercia, pero decidí esperar a ver cuánto tiempo tardaban las señoras que iban ocupando el lugar reservado en levantarse… Pasaron una, dos, tres estaciones y nada, yo tenía ganas de decirle a alguna de las dos que se levantaran pero decidí levantarme yo, al fin, nada me costaba. Al levantarme la gente se me quedó viendo, le hablé a la anciana que no me escuchó para nada pero entendió la seña de que el asiento era para ella, pasé junto a las dos señoras que iban sentadas en el asiento reservado y les dije “Se supone que estos asientos son para los ancianos ¿Sabían?” Las dos señoras se pusieron súper rojas y se veían apenadas porque todo mundo me oyó y bueno yo súper enojada, no por tener que pararme, mi enojo provenía de la impotencia al ver como la gente se hace pendeja ante estas situaciones. Dos minutos después otra señora me habló y me dijo “siéntate hija”, como una recompensa por lo que había hecho ¿Me explico?
Esto es algo que se ve a diario, en México no tenemos respeto por nada ni por nadie, lo único que nos interesa somos nosotros mismos y nuestra comodidad. Es triste ver escenas así diario, ver como la gente se hace la dormida para no ceder un asiento, cómo pasan sobre la gente en silla de ruedas o cómo empujan a quién usa bastón con tal de entrar. Si de por sí es triste saber de ancianitos que tienen que desplazarse a sus “trabajos” y hacer este tipo de esfuerzo ahora imagínense ver como hacen un esfuerzo por mantenerse de pie en un transporte que va saturado todos los días. Cuándo tengo un lugar lo cedo sin problema, pero cuándo no lo tengo y veo este tipo de cosas me da más impotencia no poder decir nada, nunca sabes cómo van a responder las personas si les haces ver su ignorancia.
En otras culturas, los ancianos son símbolo de respeto, la gente los cuida porque son valiosos para la sociedad, por su larga vida, su sabiduría y sus enseñanzas. Aquí son un estorbo, a casi nadie le interesan y eso es muy triste, ya que son un pilar importante en la familia…
Espero que esto te ayude a reflexionar un poco, y la próxima vez que veas esta situación hagas algo, no eres el único que va cansado, pero hay gente que lo necesita más que tú y que yo.


